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Campo de batalla por la movilidad urbana

Campo de batalla por la movilidad urbana

En tiempos reciente se ha abierto un campo de batalla por la movilidad urbana en el mundo de la política. En el caso español, este debate ha sido uno de los más impulsados por los grupos de izquierda, quienes suelen ver en el automóvil un arquetipo de la sociedad capitalista a la que tanto critican.

Ahora, se añade que la derecha española también levanta la voz a favor de un cambio en el tipo de movilidad urbana. De ese modo, todo apunta a que en nuestro país se avecinan cambios impulsados desde la propia gestión política. Y es que en este nuevo campo de batalla por la movilidad urbana, están imbricados novedosos valores.

Nos referimos a ideas como el bien colectivo, la ecología, la lucha contra el cambio climático, a la supervivencia de la especie humana, así como la intención de forjar una ciudad donde los valores sociales estén por encima de los tecnológicos.

El inicio del protagonismo del coche en el escenario urbano

Hasta el siglo XIX, las ciudades eran de reducido tamaño y densas. En cierta medida, su crecimiento se limita porque debían poderse recorrer a pie, o lo sumo con mecanismos de tracción animal. Sin embargo, aparecieron el tren y el tranvía. De ese modo, la calle como sitio de encuentro cambió: empezó a tener una acera y una calzada.

Este es el inicio de la mutación urbana que origina los actuales ámbitos en el campo de batalla por la movilidad urbana. De hecho, en las décadas de los años 20 y 30 el número de vehículos aumenta de modo vertiginoso.  Este ánimo por la moda del coche, contagia el mundo de la arquitectura hasta el punto que se diseñan ciudades para “el auto” donde las distancias con enormes y se practicaba una zonificación de usos extrema.

La llegada del cambio climático y los nuevos paradigmas

Luego de la Segunda Guerra Mundial (1939-1945) muchas cosas empiezan a cambiar. La fe en el progreso y la tecnología empiezan a declinar. El mundo parece dejar atrás los valores de la modernidad y una serie de eventos empiezan a plantear un debate que incluye al escenario urbano. En los núcleos citadinos se busca retornar a los valores tradicionales, aderezando campo de batalla por la movilidad urbana con el retorno a la bicicleta y sistemas similares.

Los conglomerados urbanos atestados de autopistas, calles con exiguas aceras e incluso son líneas de vagones denostados empezaron a mostrar su lado turbio. Urbes impregnadas de smog, calles grises y un gasto energético enorme dejaban a la gente inconforme. Además, todo esto se nutre de un nuevo suceso que impacta a nivel mundial: la Crisis del Petróleo de 1973, la cual eleva los precios de los hidrocarburos increíblemente.

¿Se acerca el final de la era del automóvil urbano?

Desde finales del siglo XX empiezan a surgir alternativas al uso del coche.  En el  campo de batalla por la movilidad urbana sucede que países como Holanda y Bélgica retornan al uso de la bicicleta. En nuestro país, Madrid, Barcelona y Valencia han apostado por novedades en los desplazamientos citadinos. De hecho, las políticas públicas se alimentan de esta preocupación hasta el punto que promesas electorales de alcaldes y concejales entran en este tópico.

No te quedes atrás en el campo de batalla por la movilidad urbana. Si bien, no se avizora en lo inmediato una eliminación radical del automóvil, lo cierto es que empiezan a surgir alternativas al coche. Tal es el caso de patines eléctricos, monopatines con batería, monociclos, biciclos donde la gente puede ir de pie, el scooter eléctrico y otros equipamientos. La idea es no contaminar el medio y hacer una ciudad mucho más amable, pensada para los seres humanos y no para los carros. ¡Es un reto en el cual también puedes participar! ¡Hazlo ya!

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